El terremoto en LIV Golf ya tiene voz propia. Y no es una cualquiera. Jon Rahm, una de las grandes caras del circuito saudí, ha hablado por primera vez sobre su futuro tras la posible retirada del Fondo de Inversión Público de Arabia Saudí (PIF). Y lo ha hecho sin rodeos, dejando claro que hay incertidumbre… pero también calma.
El golfista español, conocido como el ‘León de Barrika’, ha sido el gran protagonista en la previa del torneo de Virginia. Todas las miradas estaban puestas en él. Normal. Su figura es clave para entender qué puede pasar con LIV Golf en 2027 si finalmente se confirma la salida del PIF, el gran motor económico de la competición.
Rahm no escondió su sorpresa. Reconoce que el anuncio le pilló por sorpresa porque, hasta hace poco, el mensaje era claro: financiación garantizada durante años. Sin embargo, también dejó claro que durante los torneos intenta aislarse de todo ese ruido. Primero competir, luego ya se verá.
La gran pregunta es inevitable: ¿qué pasa ahora con su contrato?
El propio Rahm lo admite con naturalidad. No es abogado, no entra en detalles legales y, sobre todo, no parece especialmente preocupado a corto plazo. Tiene varios años firmados y da por hecho que el acuerdo está bien atado. Es decir, no contempla una salida inmediata ni está pensando en romper su vínculo con LIV Golf ahora mismo.
Eso sí, tampoco cierra la puerta a cambios. Porque si algo ha dejado caer es que el modelo actual podría tener que ajustarse para sobrevivir.
Un futuro abierto… y con concesiones sobre la mesa
La posible caída de financiación abre un escenario nuevo. Y aquí Rahm es claro: si LIV quiere seguir siendo viable, probablemente tocará ceder en algo. Menos premios, cambios en el formato o ajustes en el negocio. Todo está encima de la mesa.
Pero no es una decisión individual. El propio jugador insiste en que esto no va de una sola estrella. Es un proyecto colectivo en el que jugadores, capitanes y organización tendrán que remar en la misma dirección si quieren que el circuito siga vivo.

Mientras tanto, el español mantiene el foco donde siempre: competir. Especialmente en los grandes torneos. Porque sabe que el prestigio de LIV Golf también depende de lo que hagan sus jugadores en los Majors.
Además, Rahm también ha querido mandar un mensaje de tranquilidad respecto a su relación con el circuito europeo. Tras su acuerdo con el DP World Tour, su intención es seguir vinculado al golf tradicional siempre que el calendario lo permita.
En resumen, el futuro de Jon Rahm en LIV Golf sigue en el aire, pero sin drama. Hay dudas, sí. Hay ruido, también. Pero de momento, la prioridad es clara: seguir jugando, seguir compitiendo… y esperar a ver cómo se mueve el tablero en los próximos meses.