Las redes sociales no solo siguen vivas en 2026: están más exigentes que nunca. Ya no basta con publicar por inercia, repetir fórmulas ni reciclar anuncios de otros canales. Este año, el marketing en redes sociales entra en una fase más madura, más creativa y, sobre todo, más competitiva.
Marcas y creadores compiten por lo mismo: atención real. Y eso obliga a repensar formatos, mensajes y hasta la forma de trabajar desde dentro. Dicho esto, veamos cuáles serán las tendencias para este año para los principales gurús del marketing:
Menos anuncios, más entretenimiento (de verdad)
La gran tendencia es clara: el contenido de marca debe entretener. No “parecer entretenido”, sino competir directamente con el contenido que el usuario consume por placer.
Las publicaciones ya no compiten solo con otras marcas. Compiten con series, vídeos virales, streamers y creadores que saben contar historias.
Por eso, en 2026 veremos a más marcas actuando como pequeñas productoras. Con guiones, formatos propios, personajes recurrentes y narrativas reconocibles. No se trata de vender en cada post, sino de construir una relación que venda sola con el tiempo.
Publicar menos, pero hacerlo mejor

La obsesión por la frecuencia pierde peso. Subir cinco piezas mediocres ya no compensa frente a una bien pensada, bien producida y con personalidad.
Las marcas que destacan son las que entienden que una buena idea puede generar impacto durante días. Y que el algoritmo, cada vez más sofisticado, premia la retención, no el volumen. En 2026, la calidad deja de ser un extra y se convierte en el mínimo exigible.
La inteligencia artificial no sustituye al criterio humano
La IA está en todas partes, pero el sector ya ha aprendido una lección clave: usar IA sin alma se nota. Y penaliza.
Las marcas que han abusado de contenido automático, genérico o mal contextualizado han sufrido rechazo. La IA funciona como herramienta de apoyo, no como creadora principal.
El valor diferencial sigue estando en la mirada humana. En el tono, en el humor, en la intuición cultural. En saber cuándo publicar… y cuándo callar.
Las marcas necesitan cara, voz y personas reales
Los logotipos ya no generan confianza por sí solos. En 2026, las marcas que mejor funcionan son las que se apoyan en personas reales.
Fundadores, empleados, portavoces y expertos internos se convierten en los verdaderos canales de conexión. Los usuarios siguen a personas, no a empresas abstractas.
Esto obliga a las marcas a soltar parte del control. A permitir discursos más naturales, menos corporativos y más humanos. Quien no se atreva a hacerlo, corre el riesgo de volverse invisible.
El timing lo es todo: cultura en tiempo real
Subirse a tendencias ya no es copiar memes. Es leer el contexto, reaccionar rápido y aportar algo propio. El margen de error es mínimo. Llegar tarde o fuera de tono puede ser peor que no publicar.
Por eso, las marcas más fuertes ya no persiguen tendencias: las crean. Generan sus propios códigos, bromas internas y momentos culturales que otros replican.
Marketing en 2026: menos ruido, más intención
El marketing en redes sociales entra en una etapa donde gana quien entiende a la audiencia. Quien se atreve a entretener y quien comunica como humano y no como folleto. En 2026, no triunfa quien más publica. Triunfa quien mejor conecta.