El mercado del automóvil en España suma un nuevo protagonista… y no llega precisamente de puntillas. Geely Auto, uno de los gigantes chinos más potentes del sector, aterriza oficialmente en nuestro país con una estrategia clara: precios competitivos, electrificación total y un plan de crecimiento acelerado que apunta a lanzar hasta nueve modelos en apenas tres años. Sí, has leído bien. Esto no es una prueba. Es una declaración de intenciones.
El desembarco arranca con dos coches que atacan directamente el corazón del mercado: los SUV. Por un lado, el Geely Starray EM-i, un híbrido enchufable que juega la carta de la versatilidad con 262 CV y una autonomía eléctrica que puede alcanzar los 136 kilómetros. Por otro, el Geely E5, un SUV 100% eléctrico que promete hasta 475 km de autonomía WLTP y una conducción pensada para el día a día, con tecnología suficiente para convencer incluso a los más escépticos.

Pero lo que realmente está llamando la atención no son solo sus cifras, sino su precio. Porque con descuentos, financiación y ayudas, estos modelos pueden arrancar en torno a los 26.000 euros. Y ahí es donde empieza el problema para muchas marcas tradicionales: estamos hablando de coches grandes, bien equipados y electrificados por menos de lo que cuesta hoy un utilitario bien configurado.
Geely no llega sola ni improvisando. Detrás hay un grupo que controla marcas como Volvo, Polestar o Lynk & Co, y que lleva años afinando su tecnología y su producción. España, de hecho, es una pieza clave dentro de su expansión europea. No es casualidad. Es un mercado abierto a nuevas marcas, cada vez más receptivo al coche eléctrico y con una demanda que sigue creciendo pese a la incertidumbre.
Geely Auto sacará 9 modelos en los próximos 3 años
La hoja de ruta es clara: cerrar 2026 con al menos cuatro modelos en catálogo y ampliar la gama con cinco más entre 2027 y 2028. SUV, berlinas y compactos. Todo electrificado. Y acompañado de una red de concesionarios que pasará de 20 puntos iniciales a más de 100 en apenas dos años, incluyendo servicio postventa.
A nivel de producto, no hay grandes riesgos en diseño. Líneas limpias, interiores digitales con grandes pantallas y un enfoque muy reconocible dentro de la industria actual. Donde sí aprietan es en equipamiento: asistentes de conducción avanzados, conectividad total, carga bidireccional en el eléctrico y detalles como asientos con masaje o sistemas de sonido premium en los acabados más altos.
Además, la marca quiere cuidar la experiencia completa. Ofrece hasta 8 años de garantía, mantenimiento incluido en promociones iniciales, conectividad gratuita y un sistema logístico que promete piezas en 24 horas en las principales ciudades. Un mensaje claro: no solo quieren vender coches, quieren quedarse.
La pregunta ya no es si las marcas chinas van a competir en España. Eso ya está pasando. La verdadera cuestión es cuánto tardarán en cambiar las reglas del juego. Y viendo el movimiento de Geely Auto, parece que la respuesta es: antes de lo que muchos esperaban.