Puede que no lo sepas, pero internet sabe mucho más de ti de lo que imaginas. Fotos antiguas, comentarios olvidados, perfiles que ya no usas, datos personales desperdigados… Todo eso forma tu huella digital, un rastro silencioso que sigue ahí, incluso cuando tú ya ni te acuerdas. Y sí, puede jugarte una mala pasada en una entrevista de trabajo, una relación personal o incluso en un intento de estafa.
La buena noticia es que puedes averiguar exactamente qué hay publicado sobre ti en la red. Y, en muchos casos, eliminarlo o limitar su visibilidad. Vamos paso a paso.
Empieza por buscarte como si fueras un desconocido
El primer paso es tan sencillo como revelador: búscate en Google. Hazlo siempre en modo incógnito, para que los resultados no estén condicionados por tu historial. Escribe tu nombre y apellidos completos y apunta todo lo que aparezca: perfiles sociales, menciones en webs, antiguos currículums, foros, asociaciones, blogs o bases de datos públicas.
Después, prueba combinaciones más concretas. Añade términos como tu ciudad, tu profesión, tu empresa, estudios o incluso apodos y pseudónimos si los has usado alguna vez. Muchas sorpresas aparecen aquí.
No te quedes solo en los enlaces. Revisa también las pestañas de Imágenes, Vídeos y Noticias para saber si has sido tendencia en algún momento por algo. Y si quieres ir un paso más allá, utiliza la búsqueda inversa de imágenes con una foto tuya para comprobar si aparece en sitios donde nunca la subiste.
Comprueba si tus datos personales están expuestos
El correo electrónico y el teléfono son oro para los estafadores. Existen herramientas como Have I Been Pwned que permiten comprobar si tu email ha aparecido en alguna filtración de datos tras un ciberataque. Es algo más común de lo que parece.
Si descubres que tu correo está comprometido, no entres en pánico, pero cambia contraseñas, activa la verificación en dos pasos y extrema precauciones.

Revisa a fondo tus redes sociales
Aquí suele estar el mayor problema. Fotos que ya no te representan, bromas fuera de contexto o publicaciones de hace diez años que hoy suenan fatal. Dedica tiempo a repasar tus perfiles uno a uno.
Muchas redes permiten buscar dentro de tu propio historial usando palabras clave, lo que ahorra horas. Además, busca tu nombre en redes donde ni siquiera tengas cuenta: puede que alguien haya subido contenido sobre ti sin avisar.
¿Se puede borrar lo que hay sobre ti?
En muchos casos, sí. Si el contenido lo subiste tú, puedes eliminarlo directamente. Si lo subió otra persona, el primer paso es pedir educadamente que lo retire, siempre por un canal que deje constancia.
Si eso no funciona, puedes solicitar la eliminación a la plataforma donde esté publicado el contenido. Y si tampoco hay respuesta, existe la vía legal: reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
Como último recurso está el derecho al olvido, que permite que cierta información deje de aparecer en los buscadores cuando ya no tiene relevancia pública.
Cómo mantener una huella digital sana a partir de ahora
La clave no es desaparecer de internet, sino publicar con cabeza. Evita mostrar tu teléfono o correo personal, oculta la ubicación en tiempo real, separa vida profesional y privada, revisa apps conectadas y mantén tus perfiles personales en privado. Internet no olvida. Pero tú sí puedes decidir qué versión de ti se queda ahí.